Unidad 9. Progresiones armónicas. La segunda inversión

cadenciandoEn esta unidad estudiaremos los principios que guían las progresiones armónicas más características de la música tonal, al menos en la tradición clásica. Para ello nos basaremos tres tipos de progresiones:

  1. La progresión fundamental de la música tonal, basada en la progresión cadencial I-IV-V-I.
  2. Las progresiones monótonas o secuencias, basadas en la repetición a distintas alturas de un mismo patrón armónico.
  3. Las progresiones contrapuntísticas, que estudiaremos a través de los acordes de enlace y de prolongación, y que servirán para completar nuestra visión de los acordes de sexta y cuarta (segunda inversión).

Finalmente, recordaremos algunas progresiones normalmente evitadas en la tradición clásica.

La progresión fundamental de la música tonal

La progresión fundamental de la música tonal está formada por la siguiente secuencia de funciones tonales: Tónica (I), Subdominante (IV), Dominante (V) y Tónica (I):

Progresión fundamental de la música tonal.

Este esquema armónico subyace a las progresiones cadenciales más recurrentes:

  • La cadencia auténtica (perfecta e imperfecta) resulta de la resolución en la tónica.
  • La cadencia rota se produce cuando, en vez de resolver en la tónica, la dominante de una progresión fundamental resuelve en el VI, frustrando las expectativas de que se produzca una cadencia auténtica.
  • La semicadencia se produce cuando la frase musical se detiene en la dominante.

1. La función de subdominante

La función de subdominante puede ser desempeñada por otras funciones, aparte del IV grado. Los más habituales son el II y (de forma menos nítida) el VI, así como los acordes en 1ª inversión II6 y IV6. Probamos el efecto de estas variantes introduciéndolas en la progresión fundamental.

Además, la función de subdominante puede ser amplificada yuxtaponiendo varias funciones de subdominante una detrás de otra. Las yuxtaposiciones más efectivas son aquéllas en las que las fundamentales avanzan por terceras descendentes (VI-IV, o IV-II) o por cuartas ascendentes (VI-II, círculo de quintas).

Las funciones de subdominante más fuertes son IV y II6. La función de subdominante puede amplificarse utilizando dos o más acordes sucesivos de subdominante.

2. La función de dominante

La función de dominante puede ser desempeñada por otras funciones, aparte del V grado. La más habitual es el VII6 (en 1ª inversión), así como el V6. Ambas son más débiles que el V y dan lugar a cadencias imperfectas. Probamos el efecto de estas variantes introduciéndolas en la progresión fundamental.

Además, la función de dominante puede ser amplificada mediante los acordes de cuarta (y de sexta y cuarta) que hemos estudiado en la Unidad 6.

La función de dominante puede amplificarse utilizando los acordes de cuarta, y debilitarse empleando las primeras inversiones V6 y VII6.

Secuencias armónicas

Una progresión monótona o secuencia armónica (en n pasos) es aquélla en la que se repite n veces un mismo patrón armónico. La repetición del patrón hace “previsible” al oído dicha progresión, dotándola así de sentido y direccionalidad.

Las secuencias armónicas pueden ser muy variadas. Entre las más importantes podemos citar:

  • El círculo de quintas: Progresión de fundamentales en cuartas ascendentes (Do-Fa-Si-Mi-La…). La secuencia del ejemplo consta de seis pasos.
  • El círculo de quintas inverso: Progresión de fundamentales en cuartas descendentes (Do-Sol-Re-La-Mi…). La secuencia del ejemplo consta de seis pasos.
  • Progresión por segundas ascendentes: Un patrón de dos o más compases es reproducido cada vez un grado por encima. La secuencia del ejemplo consta de tres pasos, cada paso de dos acordes.
  • Progresión 5-6. Es un caso particular del anterior. El patrón está formado por un acorde en estado fundamental y otro en 1ª inversión, ambos con el mismo bajo. La secuencia del ejemplo consta de tres pasos, cada paso de dos acordes.

Empleo y enlace de la secuencias armónicas

Las secuencias armónicas dan cabida a todo tipo de funciones, incluyendo aquéllas que hemos recomendado evitar en unidades anteriores, como VII, VI6, III6, etc.

Al realizar las secuencias armónicas -tanto en textura coral como pianística- se recomienda transportar el patrón de forma estricta -para reforzar la percepción de la progresión- aunque dé lugar a defectos de conducción tales como superposiciones o la duplicación de la sensible (en el caso del VII).

Las secuencias armónicas admiten todo tipo de funciones y justifican defectos de conducción cuando resultan de su transporte estricto.

Progresiones contrapuntísticas y acordes en segunda inversión

Por progresiones contrapuntísticas entendemos aquéllas en que los acordes se emplean por su fluidez y no tanto por la función que representan. Los tipos de acorde que estudiaremos y que nos ayudarán a entender este concepto serán los acordes de enlace y los acordes de bordadura.

1. Acordes de enlace

Por acorde de enlace entendemos aquél acorde que sirve para enlazar dos acordes funcionalmente similares -por ejemplo dos inversiones de un mismo acorde- haciéndose notar lo menos posible.

El acorde de enlace por excelencia es el acorde de sexta (1ª inversión), tal como hemos visto en la Unidad 8. El acorde de sexta y cuarta (2ª inversión) ofrece una alternativa al de sexta, siempre que su función sea tan básica (I o V, normalmente) que no llame la atención por sí misma.

2. Acordes de bordadura

Por acorde de bordadura entendemos aquél que adorna a otro mediante el floreo de una o varias de sus notas. Los acordes de bordadura más comunes son los acordes de sexta y cuarta (2ª inversión). Suelen aplicarse sobre los grados I y V mediante los acordes IV64 y I64 en 2ª inversión, respectivamente.

Los empleos característicos de la segunda inversión del acorde de tríada son: 1) Acorde de sexta y cuarta cadencial (Unidad 6), 2) Acorde de enlace y 3) Acorde de bordadura.

Enlaces a evitar

En la Unidad 8 hemos visto los grados e inversiones más inusuales en la música clásica. Añadiremos aquí algunas sucesiones armónicas que también podemos considerar atípicas en la tradición musical:

  • La función VII6 solo se utiliza antecediendo a la función I o I6.
  • Evitar los acordes en estado fundamental a distancia de segunda (I-II, II-III, etc.). Los únicos enlaces de este tipo practicados con asiduidad son el enlace IV-V y los enlaces V-VI y VI-V.
Las únicas sucesiones de acordes en estado fundamental a distancia de 2ª utilizadas con asiduidad en la práctica histórica.

Las únicas sucesiones de acordes en estado fundamental a distancia de 2ª utilizadas con asiduidad en la práctica histórica.

Ejemplos musicales

Los fragmentos musicales incluidos en esta sección recogen ejemplos de las progresiones monótonas con acordes en estado fundamental más frecuentes.

Materiales de trabajo

Descarga la HOJA DE EJERCICIOS correspondiente a esta Unidad.

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