Richard Strauss – Salomé – Escena final (1905)

Tonalidad: Do# mayor.
Duración: 6 compases 4/4.
Cambios: 6.
Dificultad: Nivel 5.


Richard Strauss ha sido considerado el último gran exponente del sinfonismo (post) romántico y del drama musical. A mitad de su carrera escandalizó a la sociedad poniendo música a Salomé de Oscar Wilde,un texto considerado inmoral al que revistió con una paleta armónica orquestal sensual, violenta y vanguardista.

Análisis

El momento final del delirio sanguinario de Salomé es subrayado por Strauss mediante un disonante poliacorde. Bajo el acorde de IV grado (F#) que armoniza el La# de la melodía, el compositor sitúa un acorde de séptima de dominate aobre La, produciendo el poliacorde F#|A7, que produce una dura disonancia entre el La# de la estructura superior con el La natural de la inferior.

La estructura resultante es un acorde con séptima de dominate sobre La con las tensiones añadidas b9 y 13, ambas propias de la función de dominante y que, a priori, no deberían sonar tan disonantes (resuélvase como acorde de dominante de Re mayor, para comparar el efecto). Así, la disonancia proviene principalmente del lado funcional, esto es, de superponer los grados 6 (La#) y b6 (La), como un intercambio modal parcial.

El segundo gesto armónico es un “simple” V/IV IV, con la función de dominante intensificada mediante la quinta aumentada y un IV sometido al menos a cuatro apoyaturas que equivalen a un acorde mayor con tensiones #5, 7, 9 y 13.

Espeluznante final, ¡viva la sangre!

(Visited 155 times, 1 visits today)

¿Qué te ha parecido?