Johannes Brahms – Danza húngara nº11 (1880)

Tonalidad: Re dórico.
Duración: 16 compases 4/4.
Cambios: 15.
Dificultad: Nivel 3.


Johannes Brahms fue un compositor alemán de la segunda mitad del siglo XIX. Fue continuador de la tradición “clasicista” alemana y compuso, entre otras, cuatro sinfonías, dos conciertos para piano y uno para violín, considerado una de las más grandes obras maestras del género.

Análisis

Esta bellísima melodía dórica de inspiración húngara está dividida en dos semifrases. Durante la primera, la melodía desciende progresivamente desde el Re agudo hasta el Sol. Durante la segunda, parte del Sol para concluir en el Re grave, reproduciendo así una estructura típica de la melodía folclórica húngara.

Las peculiaridades “modales” de la melodía (escala dórica, reposo en el IV grado Sol) se acompañan de una armonización igualmente singular basada en simples acordes de tríada, la mayoría diatónicos, organizados en progresiones tonalmente ambiguas.

La primera semifrase se inicia con un I-III (progresión que también Dvořák empleó en sus obras de inspiración folclórica) repetido dos veces. El Si de la melodía proporciona al III la forma de un acorde semidisminuido (B) que sugiere una flexión plagal a La menor, pero que concluye como II-V-I de Sol mayor.

La segunda semifrase tiene estructura binaria: el antecedente arranca en Sol para resolver poco después como V de Do (♭VII de la tonalidad principal) para terminar cadenciando en Sol mayor mediante una cadencia perfecta. En el consecuente, el Sol resuelve como IV de Re (dórico) mediante una delicada cadencia plagal (IV-I).

La versión original, para piano a cuatro manos. Hasta en la versión para zambomba sonaría sublime.

(Visited 119 times, 3 visits today)

2 pensamientos en “Johannes Brahms – Danza húngara nº11 (1880)

  1. José Luis Pascumal Bastidas

    Que bello! Lo modal diatónico tiene un sutil exótico encanto. Y en efecto me hizo recordar un poco la música de raigambre folclórica de Dvorak, en especifico su magnifico vals de la serenata para cuerdas en E Mayor, que me parece también tener algún sabor dórico por allí enredado. Gracias maestro Rafa por compartirnos generosamente estas gotitas de sabiduría musical.

    Responder

¿Qué te ha parecido?